Legaltech: más eficiencias, pero con limitaciones

La incorporación progresiva de herramientas tecnológicas contribuye a agilizar algunos servicios legales, pero la poca digitalización de expedientes por parte de entidades judiciales y la falta de integración entre soluciones seguirán siendo un desafío.

Los estudios de abogados, desde la llegada de la pandemia, han intensificado el uso de soluciones tecnológicas para entregar servicios jurídicos de manera más eficiente. Así, la instauración de herramientas legaltech ya les permite ahorrar tiempos, incorporar procesos más expeditivos y elevar la productividad. No obstante, los buffets tendrán que enfrentar la aún reducida digitalización de expedientes en manos de instancias judiciales, la necesidad de adaptación de estas soluciones al idioma castellano y la falta de integración entre herramientas.

Las firmas de abogados ya automatizan algunos procedimientos y monitorean sus casos judiciales sin necesidad de presentarse en los tribunales, lo que les permite ahorrar, como mínimo, un 20% en gestiones manuales. “Mediante Case Tracking nos conectamos a los portales de consulta del Poder Judicial y otras entidades, para ayudar al abogado litigante a automatizar el seguimiento de juicios […], lo que permite mejorar la productividad al agilizar esta revisión”, explica Luis Roncayolo, country manager de Lemontech, proveedor de herramientas legaltech. Así, los especialistas en derecho pueden conocer el estado de los expedientes y en cuáles ha habido movimientos. “El sistema de trackeo arroja si se ha presentado un escrito o una demanda en determinado expediente, o si ya salió una resolución”, ejemplifica Alfredo Chan, socio del estudio Payet, Rey, Cauvi, Pérez Abogados.

Sin embargo, desde las entidades estatales, el camino hacia la digitalización todavía es lento, con lo cual el acceso a otro nivel de información seguirá siendo limitado: la mayoría de expedientes judiciales no está completamente disponible online. “Hay limitaciones, no por el proveedor, sino por la base de datos judicial. [Aún no es posible] acceder a documentos pesados, audiencias, registros de voz […] Aún tienes que ir al expediente físico para ver qué se resolvió. Pese a esto, podemos ahorrar un 20% en tiempos”, matiza Carlos Caro, socio fundador de Caro & Asociados. “La herramienta se tiene que nutrir de información, pero si esta es escasa o inexacta, no es perfecta, y ese es el principal problema con las entidades del Estado: la velocidad de respuesta y predictibilidad sobre la información”, ahonda Rafael Boisset, socio director de la oficina de PPU en Lima.

Otras soluciones legaltech contribuyen a generar procedimientos más expeditivos, ya que, al incorporar inteligencia artificial y machine learning, son capaces de revisar grandes cantidades de información para identificar en corto plazo reclamos, préstamos, cláusulas de cambio de control, etc. “Normalmente lo que tomaba una semana, ahora se hace en pocos minutos”, cuenta Chan. “Así, estos software nos permiten […] dedicarnos a tareas de más valor”, menciona Fernando Sam, asociado principal del estudio Echecopar. Sin embargo, puesto que se tratan de herramientas diseñadas en países anglosajones, aún no funcionan de manera adecuada con documentos en castellano. “Hay que hacer un trabajo de castellanización o de aclimatación del sistema, para que aprenda a buscar en español. Ahí se tiene que invertir un poco de tiempo”, añade el socio de Payet. “Esas complejidades hacen que las herramientas para auditorías legales estén demorando más para estar disponibles”, complementa Boisset.

La integración de las herramientas es otro de los espacios de mejora en legaltech, pues algunas soluciones funcionan a modo de silos. “La principal oportunidad de mejora es la integración para que funcione la interoperatividad con otras herramientas. Hoy Legatis [gestor de documentos, que ayuda a reducir los flujos de correos, por ejemplo] no necesariamente está integrado con el gestor de archivos de la firma”, explica Sam, de Echecopar. Este espacio de mejora respondería también a que la incorporación de soluciones tech por parte de las firmas de abogados es relativamente reciente. “Los estudios de abogados son espacios tradicionales en varios sentidos. Muchos no tenían, antes de la pandemia, su información instalada en la nube, así que legaltech ha sido todo una revolución”, dice Oscar Montezuma, director de Niubox, firma que brinda asesoría legal especializada en tecnología.

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