La agenda ‘Chabelita’ en el Congreso: Comisión de Trabajo tiene listos tres dictámenes que empoderarán a los sindicatos

Estas propuestas laborales generarían un mayor desembolso de utilidades por parte de las empresas, la imposibilidad de despedir a dirigentes sindicales y un incremento de huelgas. No obstante, es poco probable que sean aprobadas en esta legislatura.

La agenda legislativa de la Comisión de Trabajo, presidida por la congresista Isabel Cortez (Cambio Democrático), apunta a empoderar a los sindicatos y sus dirigentes. Sin embargo, no sería aprobada en lo que resta del mandato de María del Carmen Alva como presidenta del Congreso.

Entre enero y marzo la Comisión ha aprobado por mayoría tres dictámenes que, en palabras de José Balta, socio del estudio Rodrigo, Elías & Medrano, “otorgan poderes excesivos a los sindicatos” (ver gráfico). Estas iniciativas siguen su camino en el Congreso, mientras el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) está a punto de iniciar una discusión en el Consejo Nacional de Trabajo sobre el nuevo Código Laboral, propuesta que también generaría mayor rigidez en las relaciones laborales (SE 1815).

Uno de los dictámenes recoge una propuesta planteada por la Comisión de Trabajo en el periodo 2020-2021: que los dirigentes de los sindicatos no puedan ser despedidos sin una autorización previa del juez. “Se les otorga un estatuto especial incluso en el caso de que hubiera podido cometer una falta grave, clarísima, probada, evidente, clamorosa. Hoy los dirigentes sindicales ya tienen una súper protección contra el despido. Acá están haciendo que cualquier despido sea inviable de forma inmediata”, advierte Balta.

Otro de los dictámenes propone una reforma completa a la fórmula utilizada para calcular la participación de los trabajadores en las utilidades, lo que aumentará los costos para las empresas. Actualmente el 50% de la utilidad se distribuye en función a los días laborados por el trabajador y el otro 50% en proporción a las remuneraciones. El esquema propuesto es que los días laborados tengan un peso del 75% y las remuneraciones, 25%. “Es para beneficiar a los trabajadores que ganan menos. La regla actual beneficia proporcionalmente a los que ganan más”, explica César Gonzáles Hunt, socio del estudio PPU. Además, plantea que dentro de los días laborados se consideren no solo los días real y efectivamente trabajados, sino los días de descanso, licencias, permisos sindicales o incapacidad por accidente de trabajo.

Finalmente, un tercer dictamen generará que sea más fácil para los sindicatos convocar a huelgas. Así, plantea que se incluyan modalidades de huelga que hoy no están previstas en la legislación, como el trabajo a ritmo lento o la “huelga de brazos caídos”. Además, las huelgas ya no podrán ser declaradas ilegales por el MTPE, sino por el Poder Judicial. Lo hacen “a sabiendas de que es mucho más difícil un pronunciamiento judicial que un pronunciamiento de la autoridad de trabajo”, dice Cristina Oviedo, socia del estudio Payet.

De cara a la aprobación de estos dictámenes —promovidos por Cambio Democrático y respaldados por Perú Libre— en el Pleno, la actual correlación de fuerzas políticas impediría que si quiera ingresen a agenda. “Como es una bancada minoritaria y básicamente oficialista, no necesariamente tiene la capacidad en la Mesa Directiva, donde el oficialismo no tiene presencia. Eso termina generando que se convierta en un filtro muy fuerte”, explica Darío Pedraglio, politólogo y analista de 50+1. Además, fuentes parlamentarias explicaron que Alva no tiene intención de priorizar temas que incrementen el costo laboral en las últimas semanas de la segunda legislatura, que finaliza el próximo 15 de junio, pero podría ampliarse hasta fines de ese mismo mes.

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