8M: Los retos y derechos laborales de las mujeres

La abogada laboralista Silvia Rebaza advierte que la incorrecta distribución del cuidado impide que las normas de igualdad salarial se vuelvan reales en la práctica.

Desde 1975, cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Esta fecha permite hacer un alto para recordar los hitos logrados por las mujeres, así como revisar el largo camino que aún queda por recorrer hacia la igualdad de género en diversos aspectos.

Uno de ellos, motivo por el cual esta fecha se instauró, son los derechos laborales. Para profundizar en el tema, Sudaca conversó con Silvia Rebaza, abogada laboralista del estudio Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría.

“Felizmente tenemos varios derechos ganados a la fecha y vinculados a distintas condiciones. Por ejemplo, ahora hay normas que prohíben anuncios discriminatorios al momento de acceder a un puesto de trabajo. Existen también normas respecto de las prohibiciones y discriminaciones remunerativas entre varones y mujeres. Igualmente hay varios puntos en los que aún tenemos que avanzar”, explica Rebaza.

Respecto de la remuneración, Rebaza explica que las políticas salariales obligan a las empresas a ver los puestos de trabajo en cuanto al valor que ofrecen, independientemente de si tienen predominancia masculina o femenina. “Por un tema histórico, el puesto de secretariado suele ser ocupado por una mujer, mientras que el de un chofer habitualmente es ocupado por un hombre. Antes no se hablaba de estos temas subjetivos que hacían que no se les pague correctamente a los puestos con mayor presencia femenina”, indica la abogada laboralista.

Otro avance a la fecha es la protección durante la maternidad, que prohíbe despidos arbitrarios o no renovaciones vinculadas con ello. “Adicional a eso, hay otras varias normas vinculadas con el tema de prevención, por ejemplo, de hostigamiento sexual. Tenemos un punto importante en cuanto a los avances de los derechos de las mujeres. Sin embargo, todavía existen muchos pendientes, más en la práctica que en la teoría”, advierte Rebaza.

Brechas de género por remediar

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo reveló que el 15% de mujeres perdió su trabajo durante la pandemia, mientras que solo el 11% de hombres dejó de trabajar, por lo cual se estima que la brecha salarial tuvo un incremento durante la emergencia sanitaria.

Para Silvia Rebaza esto se explica mediante la incorrecta distribución del cuidado. “Si bien tenemos normas que prohíben la discriminación salarial, a la hora de la hora, por temas culturales, sociales y por roles atribuidos históricamente a las mujeres, tenemos muchas veces menor remuneración que los hombres. ¿A qué se debe esto? A la incorrecta distribución del cuidado. Durante la pandemia, los niños se quedaban en casa o había familiares enfermos. ¿Quiénes se quedaban en casa a cargo del cuidado? Usualmente ese rol se atribuye a la mujer. Entonces, si una empresa tiene una política de comisiones o bonificaciones en base a la cantidad de horas, las mujeres se van a ver perjudicadas, porque tienen menos horas disponibles para trabajar”, explica.

Rebaza añade que la solución a ello está en manos del empleador, pero que una normativa que permita regular esto en las empresas, podría ayudar. “Si yo entrego un bono y sé que estoy en una sociedad con incorrecta distribución del rol de cuidado, voy a tener eso en cuenta para repartirlo de forma equitativa”, recomienda.

Además, la maternidad y paternidad también entran a tallar respecto del rol de cuidado. “Los padres tienen 10 días de licencia por paternidad, pero en algún momento debe haber alguna manera, por ejemplo, en la que los 98 días que le corresponden a la mujer puedan ser distribuidos entre hombre y mujer para que sea también más equitativo. Hay varias políticas que podrían ejecutarse. Pero este tema, el rol de cuidado, es el que a la larga, tiene un impacto más fuerte en la desigualdad entre hombres y mujeres”, finaliza.

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